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PUBLICADO POR Bienestar y Patrimonio · EN jueves, noviembre 24th, 2016

Outsourcing, la forma de contratación que afecta tu retiro

Para la mayoría de los jóvenes, colocarse en el mercado laboral es un verdadero reto. Aparte de enfrentarse a un entorno sumamente competitivo, muchas veces tienen que aceptar sueldos muy bajos a pesar de haber estudiado entre 3 y 5 años en las aulas universitarias. Bajo este panorama, varios jóvenes se han enfrentado una o más veces a la famosa contratación por outsourcing sin saber cuánto puede afectarles este esquema a su retiro.

El outsourcing o régimen de subcontratación es la figura jurídica y fiscal mediante la cual una empresa solicita los servicios de otra para realizar funciones administrativas u operacionales que son indispensables pero resultan “muy costosas”. Una de estas tareas es la de reclutar, seleccionar y capacitar personal para cubrir puestos clave, sobre todo, de niveles ejecutivos y gerenciales.

Aunque ésta es una opción rentable a corto plazo para las compañías, si el outsourcer no sigue las disposiciones legales o no tiene la solvencia para cubrir sus obligaciones laborales, dejará a los empleados sin las prestaciones mínimas. Como la empresa está pagándole a un proveedor por llevarle los procesos de contratación y de nómina, puede deslindarse del pago de aportaciones al seguro social, al fondo de vivienda y a la Afore de sus empleados porque ellos, legalmente, firmaron con la organización que presta el servicio de tercerización.

De hecho, cuando a alguien lo contratan por outsourcing es muy común que cotizen ante el SAT y el IMSS con el salario mínimo. Generalmente, los empleados reciben su pago en dos partes, uno como parte de su nómina y el otro por concepto de compensaciones y premios. Al estar dado de alta con ingresos mínimos, sus cuentas de retiro, salud pública y vivienda reciben un porcentaje mucho menor de lo que realmente deberían captar si se tomará como base su sueldo total.

El efecto de esto no lo resienten los trabajadores de inmediato, pero si se mantienen laborando por outsourcing durante varios años, vivirán una situación económica muy delicada cuando se jubilen. Además, en el peor de los casos, si la empresa que terceriza decide terminar el contrato de los empleados cada cierto tiempo, nunca generan antigüedad ante el IMSS; por lo tanto, pierden su derecho a primas más altas, vacaciones más extensas y, en su caso, finiquitos o liquidaciones justas.

Outsourcing, la forma de contratación que afecta tu retiro

Actualmente, 4.9 millones de mexicanos están empleados por outsourcing en alguna de las 3,000 empresas que prestan este servicio. De esas, solo 100 están registradas en el IMSS, 40 pagan los impuestos correspondientes, y 22 están registradas ante la Asociación Mexicana de Empresas de Capital Humano (AMECH). Fue en 2012 cuando los diputados legalizaron esta práctica empresarial como parte de la reforma laboral; sin embargo, poco se ha hecho para proteger los derechos de los trabajadores subcontratados.

Ya sea que lo anterior te parezca familiar o que estés a punto de conseguir tu primer empleo, te aconsejamos tener cuidado al prestar tus servicios profesionales. Investiga la reputación de la empresa a través de internet para corroborar que no sea una reclutadora fantasma y, cuando asistas a entrevista, pregunta todos los detalles sobre tus funciones, las condiciones de trabajo, el plan de crecimiento y capacitación, y la forma de pago.

Como es casi seguro que entres por nómina al outsourcer, asegúrate de que la empresa realice las contribuciones pertinentes para evitarte un problema con Hacienda y mantener en orden tus aportaciones tanto al seguro social como a tu Afore. Asimismo, corrobora que el sueldo asentado en tus recibos coincida con el que cobras efectivamente.

Independientemente de cuál sea el servicio de tercerización que te contrate, debes recibir 8 prestaciones sin falta: convenio laboral escrito, antigüedad, seguro social, aguinaldo, Afore, Infonavit, vacaciones y prima vacacional. Debido a que quien emplea tus servicios es el outsourcer y no la empresa para la cual trabajas, ésta última no tiene obligación de incluirte en el reparto anual de utilidades; por lo tanto, este beneficio no aplica para ti.

En los próximos días, se publicará en el Diario Oficial de la Federación la Norma Oficial Mexicana (NOM) que regulará la operación de los outsourcers en favor del fisco y de los trabajadores. Si bien éste será un recurso para ampararte ante cualquier irregularidad laboral, no dejes de ser precavido a la hora de buscar empleo. Tanto tu esfuerzo diario como tu preparación profesional merecen ser valorados todos los días. Defiéndelos a capa y espada con tal de que no afecten tu presente ni tu futuro.

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