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PUBLICADO POR Bienestar y Patrimonio · EN jueves, diciembre 15th, 2016

Por qué debes pensar 2 veces antes de iniciar un doctorado

No hay límites que detengan a quien tiene la firme convicción de salir adelante. Después de haber estudiado una maestría, el siguiente paso en tu trayectoria académica parece simplemente natural. Sin embargo, cursar un doctorado no es tan sencillo como podría parecer. Si crees que tus estudios anteriores te exigieron mucho tiempo de tu vida, deberías pensar dos veces antes de prepararte para conseguir el máximo grado superior.

¿Qué es un doctorado?

El doctorado es el nivel educativo en donde se busca la formación avanzada en métodos y técnicas de investigación en cierto campo de estudio con tal de producir nuevo conocimiento. A diferencia de la licenciatura en donde se aprenden las bases de cierta profesión y la maestría que implica la especialización en un ámbito específico, el doctorado se trata de elaborar una propuesta original con rigor científico para comprender y/o resolver una problemática específica.

Durante 3 o 5 años, el doctorando debe asistir a clases, cursos, seminarios, congresos y otras actividades académicas para desarrollar su proyecto de tesis. Con ayuda de su director, el estudiante debe defender su investigación en varias etapas ante un comité evaluador para ser candidato al grado de Doctor. Al requerir dedicación total por un buen rato, quien curse este tipo de posgrado debe elegir un tema que realmente le interese o apasione con tal de no sufrir su proceso educativo.

Para cursar un doctorado exitosamente, los aspirantes deben tener una fuerte inclinación hacia la reflexión teórica y la divulgación científica, y dominar al menos 2 lenguas extranjeras. Los doctorandos deben ser estudiantes autónomos y disciplinados, es decir, capaces de avanzar en su proceso de investigación sin necesidad de que alguien les esté dando seguimiento. Además, deben ser hábiles para construir redes de colaboradores a nivel internacional para darle mayor proyección a sus hallazgos.

El reto de estudiar un doctorado

Actualmente, muchos jóvenes consideran los posgrados como opciones para conseguir un mejor empleo o incrementar sus oportunidades de acción profesional. Sin embargo, en comparación con la maestría, que representa en cierta manera una extensión de la licenciatura, el doctorado va a requerir bastante de tu tiempo diario. Por eso, un doctorando debe ser un investigador creativo y, sobre todo, paciente.

Si bien obtendrás el reconocimiento de tu gremio al alcanzar el máximo grado de estudios, una de las mayores ganancias que obtienes al terminar un doctorado es madurez personal y profesional. Cuando egresas, adquieres una perspectiva completamente distinta de tu entorno y de ti mismo. Aparte, si estudias ese posgrado en otro país, tendrás la posibilidad de nutrir tu bagaje cultural al conocer nuevas personas y ciudades.

Por otro lado, como un doctorado es muy absorbente, es casi seguro que deberás suspender tus actividades laborales mientras estudias. Esto implica que tengas dinero suficiente ahorrado o consigas una beca para cubrir tus gastos académicos y de manutención durante 3 o 5 años. De no ser así, podrías poner tu obtención de grado en riesgo a costa de haber abandonado tu trabajo y, probablemente, ingresos mensuales más altos.

Aunque la educación es una de los mejores inversiones que puedes hacer, debes estar consciente de que un doctorado va a requerir todo tu empeño. Por lo tanto, tendrás muy poco tiempo para salir y convivir con tus seres queridos (no exageramos, es en serio). A eso, súmale el distanciamiento que tendrás con ellos al estudiar tu doctorado en una universidad extranjera si nunca antes has aplicado la movilidad estudiantil.

Por qué debes pensar 2 veces antes de iniciar un doctorado

Y después del doctorado, ¿qué sigue?

Una de las razones por las cuales la gente se anima a estudiar un doctorado es por la esperanza de conseguir un sueldo más alto. Sin embargo, desafortunadamente, el grado de Doctor no te asegura nada en México. En realidad, de manera irónica, es más difícil para los doctores encontrar trabajo en México ya que muy pocas instituciones y empresas deciden invertir en profesionistas altamente especializados.

De acuerdo con cifras publicadas el año pasado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), solo el 1% de los estudiantes mexicanos de nivel superior completará un programa de doctorado en los próximos años. Asimismo, en 2011 el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) detectó que, del total de doctorandos egresados, únicamente la mitad contaba con un empleo estable y bien remunerado y 21% de ellos se había ido a vivir a EUA.

El paso siguiente después de terminar el doctorado lo determinas tú mismo desde que lo inicias. Esto es porque en función del perfil de tu tesis se abrirán ciertos ámbitos de acción profesional para ti. Por ejemplo, para entrar a trabajar en alguna universidad, es imprescindible que establezcas relaciones con otros docentes e investigadores durante tu formación doctoral y haber publicado al menos un artículo en 3 revistas especializadas de tu campo de estudio.

Si tienes en la mira a un organismo internacional para sumarte a tus filas, además de plantear una tesis de gran calidad, debes tener experiencia laboral de al menos 7 años ocupando un rol directivo. En contraste, para entrar al sector gubernamental o privado en un puesto de alto nivel, no solo contará tu trayectoria profesional sino también que tu investigación doctoral sea aplicada, es decir, que resuelva un problema concreto vinculado con el giro de la institución o empresa en cuestión.

Entonces, ¿vale la pena estudiar un doctorado?

¡Claro!, pero, independientemente de dónde quieras trabajar al egresar, debes tener muy claro que tal vez en México no valoren todo tu conocimiento como Doctor. Lamentablemente, aún falta mucha visión en nuestro país para apreciar lo mucho que pueden aportar los profesionistas con este grado de estudios. Por lo tanto, sería muy pertinente que proyectaras tu carrera en el exterior si decides cursar un doctorado.

Indudablemente, esta es una de las decisiones más importantes que deberás tomar, pero no te estreses, la clave es saber a dónde quieres dirigirte profesionalmente. Estudia un doctorado porque eres tan curioso que deseas profundizar en cierta rama del conocimiento, no por obtener un documento oficial o ganar más dinero. Solo así se convertirá en una experiencia útil y valiosa. ¡Mucho éxito!

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